La historia de La Sonora Matancera comenzó en Matanzas, Cuba, en 1924. Desde sus primeros años, bajo distintas formaciones y nombres, la agrupación desarrolló una identidad propia profundamente ligada al son cubano y a la música tropical del Caribe. En 1935 adoptó definitivamente el nombre con el que sería reconocida internacionalmente.
A lo largo de su trayectoria, La Sonora Matancera se convirtió en una de las agrupaciones más influyentes de la música popular latinoamericana. Por sus filas pasaron figuras como Celia Cruz, Daniel Santos, Bienvenido Granda, Bobby Capó, Myrta Silva y Nelson Pinedo, entre muchos otros artistas que contribuyeron a construir su sonido y su extraordinario legado discográfico.
Más de cien años después de sus orígenes en Cuba, su música continúa formando parte de la memoria cultural de generaciones en América Latina, el Caribe y Estados Unidos. La Sonora Matancera representa más de un siglo de historia, grabaciones y música tropical: un legado que continúa.